lunes, 18 de julio de 2016

Mercedes Herminia Estrella: Maestra de seguimiento familiar e incondicional.

Chía Estrella: Con 83 años de vida y 63 dedicados a educación, confiesa pasión por las TICs
Mercedes Herminia Estrella.

"Solo dejaría de enseñar a los niños, jóvenes y adultos cuando muera físicamente”. “Pide al Presidente de la República Danilo Medinaretomar en las escuelas, liceos y colegios los valores impartiendo las materias de la Moral y la Cívica”.
 Por Marcelo Peralta y Nicolas Arroyo Ramos.
Moca, R.D.- Doña Mercedes Herminia Estrella, viuda Pichardo (Doña Chía) es una maestra de seguimiento familiar e incondicional.

“Llevo en la sangre la pasión por la educación porque ha sido transmitido de generación en generación en la familia, por tías, tíos, hermanos, actividad que quiero realizar hasta el último día de mi vida, por eso usted me ve enseñando a cada uno de los niños que asisten a mi colegio, jugando, saltando y cantando con cada uno de ellos, a los que considero mis hijos y los aconsejo como si fuera su madre”, expone con donaire la reconocida educadora mocana.
  
La vocación de enseñar la lleva en la sangre, nació en el año 1933, tiene 83 años de edad, 63 de ellos en las aulas formando niños y jóvenes por ser quienes dirigirían mañana el porvenir de la Patria.

Sin darse cuenta, por sus orientaciones pasaron estudiantes quienes hoy han sido tres ministros de Educación, periodistas, directores de periódicos, Senador de la República, una indeterminada cantidad de médicos, abogados, maestros, especialistas en diversas áreas del saber.
 Han sido sus alumnos, Víctor Gómez Berges, Pedro Porrello Reynoso y Carlos Amarante Baret, quienes han sido Ministros de Educación.

Está el periodista y abogado  Adriano Miguel Tejada, actual director de Diario Libre; el periodista y abogado actual Senador de la provincia Espaillat, José Rafael Vargas y el Ministro de Cultura, José Rafael Lantigua.

Por sus manos pasaron estudiantes quienes hoy son reconocidos médicos, abogados, ingenieros, maestros, periodistas, arquitectos, empresarios y ciudadanos sobresalientes en distintas aéreas del saber.

Doña Chía es la perfecta cristiana, la discípula, maestra del pueblo, que se convierte  para todos en el modelo y principio activo de seguimiento educativo, mujer de fe y de docilidad.

Su vida, como recuerda como bien lo recuerda es la formación de sus tíos, tías, hermanos y hermanas que escogieron como profesión el enseñar y así lo dispuso  como norma que dejará cuando le quede el último respiro en su vida.

Si nombre propio, es como el doble de la persona hecha inteligible donde expresa la verdadera vocación de alguien; es una profecía en acción de lo que la persona es y tiene que ser, en el designio amoroso de Dios.

Esta extraordinaria mujer de brillante y lucidez mental, fortaleza física, perfecta dicción, vocación de educadora es la maestra de generaciones.

Mercedes Herminia Estrella, viuda Pichardo (Doña Chía), confiesa su consagración por la educación de niños, jóvenes y adultos la que se define como apasionada de la enseñanza, por la tecnología de la información, la comunicación, quien a pesar de tener 83 años sigue en las aulas.

Comenzó    
Sus inicios en la  enseñanza fue en el año el 1954 al graduarse de bachiller y de inmediato ingresó a impartir docencia de las materias Francés y economía en el mismo Liceo donde se había graduado un año antes en la ciudad de Moca.

Su familia es originaria del municipio Salcedo Provincia Hermanas Mirabal en la Región Nordeste y el oficio de enseñar la lleva en la sangre.

En la actual época, relata es difícil el oficio de enseñar porque la mayoría de los estudiantes han perdido el respeto por la escuela y el maestro.

Ella, aunque tiene 83 años de edad, sin embargo es una cibernética, porque maneja con destreza, habilidad la computadora, interactúa en las redes sociales, la Internet, penetra a Google, Facebook, Integran, ya que las que considera herramientas vitales para los conocimientos, utilidad y enseñanza en cualquier nivel de la educación moderna y lo hace porque hay niños y jóvenes quienes los dominan a su antojo en el entendido que el maestro no debe quedarse atrás.

Recomienda que ni maestro ni alumnos debe abusar del uso de estas tecnologías porque pueden convertirse en instrumentos de embrutecimiento.
    
“El maestro de la época tiene que auxiliarse de la tecnología de la información y la comunicación, ya que son de mucha utilidad para desarrollarse personalmente y formar mejor a sus alumnos, pero nunca puede convertirse en un esclavo y dependiente de estas herramientas”, dice.

Avances:   
Reconoce los avances de la Educación, aunque habla de la necesidad de retomar los valores esenciales de la Moral y la Cívica, en el entendido que se hace como una necesidad impostergable recobrar los niveles de respeto de los alumnos al maestro y la escuela de la época antigua.

“Debemos luchar por retomar valores esenciales que se han perdido en el campo de la educación como es el que los alumnos respeten a sus maestros y los centros educativos como algo sagrado”, acota.

“Educar es una tarea permanente, de extraordinaria responsabilidad y difícil en la época actual donde hay niños y jóvenes que reciben influencia extrañas, padres sin autoridad frente a éstos, una época donde la mayoría de estudiantes han perdido el respeto por la escuela y el maestro” indica Doña Chía.

“Siento mucho orgullo y entera satisfacción cuando veo en los medios de comunicación y saludo en las calles a personas que han sido mis alumnos, los veo como han crecido, con desarrollado personal y profesionalmente, eso me hace sentir realizada como mujer y como educadora de 63 años dedicada a esta labor de la cual no voy a renunciar nunca, “porque mi pasión y la actividad que me hace sentir realizada”.
   
En plena guerra del 1965 dirige Liceo:

Recuerda que en plena Guerra de Abril, en 1965, con efervescencia y convulsión política asumió el control como directora del Liceo Matutino de su ciudad, el que entregó en 1981, cuando fue jubilada por las autoridades.

“Nunca he dejado de educar y enseñar es una actividad que ha estado conmigo desde que nací y seguirá conmigo hasta que muera”, expone. 

Después de 63 años acumulados en la educación y en la formación de miles de niños, jóvenes y adultos cuya cuenta ha perdido, pero tiene la suficiente experiencia acumulada para recomendar a quienes viven en este amplio mundo aspira a una educación en valores familiares, morales y cívicos en la escuela dominicana, donde los alumnos respeten la escuela y sus maestros. 

Ocupa en el año 1965 la Dirección del Liceo Matutino Domingo Faustino Sarmiento en el municipio de Moca, provincia Presidente Ulises Francisco Espaillat en cuyo cargo se mantuvo hasta el 1981, cuando fue pensionada. 

En ese centro tuvo momentos de mucha satisfacción, alegría, angustias porque se vivían tiempos de turbulencias políticas y no quería que a un muchacho de los míos le pasara nada. 

Funda colegio.

Al ser pensionada y a sabiendas que enseñara niños y jóvenes es su pasión, decidió fundar el colegio “Los Pekes”        que es una institución que define como un hogar en el que comparte con muchos niños como si cada uno de ellos y sus propios hijos. 

“Nunca me he parado de trabajar, educar y alfabetizar, porque esa es la labor que me da vida y satisfacción” confiesa.

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