domingo, 9 de julio de 2017

Circulará el sábado 15 de julio nueva obra literaria de Josián Espinal.


Josián Espinal.

Por Marcelo Peralta.   
      
Santiago Rodríguez, R.D.- La primera edición del 2017 del libro “La vaquita de Emiliano I y II”, autoría del poeta sabantero, Josián Espinal”, será puesta a circular este sábado 15 de julio del 2017 en el salón Profesor Juan Bosch de la Gobernación Provincial, a partir de las 7:30 PM.

Tiene temas como “Aquella de noche de enero”, “Paloma quinceañera”, “Quiero”, ‘Cuando no estoy contigo”, “A la madre viva”, “A la madre muerta”, “Cuando tú me quiera”, “Ahora que te pierdo”, “Déjame besarte”, entre otras decimas y versos.

De la autoría de Josián Espinal quien se catapulta como uno de los mejores espinalistas dominicanos, su hijo, el agrónomo y empresario Pedro Espinal, entre polvo y desechos, logró recuperar manuscrito y publicar en el mes de agosto del año 2010 la obra “El olor de mi campiña” una excelente producción decimera.

El trovador, agricultor, criador de ganado, abanderado de sus raíces, carismático, amante y defensor de la Madre Naturaleza, Espinal, nacido el 8 de enero del 1935 y residente en El Guanal, hijo número 11 del matrimonio del agricultor Pedro María Espinal López y la doméstica Ana del Carmen Durán Peralta.

Espinal está casado con Doña Teresa de Jesús Pérez Domínguez, con quien procreó a Pedro Antonio -Pellín-,  Dionisio de Jesús, Luis María, Ana Dolores- Loly-, Francisco Javier y Carmen Teresa.

De la Religión Católica, fundador de la “Asociación de Agricultores Severino Estévez”, ubicada en El Guanal, la que afiliada al “Movimiento Campesino Independiente –MCI-” que lucha por conquistas tangibles a favor de sus afiliados.

En su condición de “bardo”, Josián Espinal, quien en la actualidad está retirado aquejado de salud, fue un decimero circunstancial, autor de cápsulas, exponente del momento y cantor de toda una vida.

Se establece que ‘La vaquita de Emiliano” viene a robustecer y definir la calidad de escritor de la estirpe de un genial espinalista de Don Josián Espinal, hombre íntegro y valorado en la sociedad, ganador premios y reconocimientos locales, regionales y nacionales.

Entre la “paca de reconocimientos” figuran el haber ganado el Primer Lugar por la mejor décima en versos libres auspiciados en las ferias agrícolas regionales por el Instituto para el Desarrollo del Noroeste –INDENOR ganados en dos ocasiones en el año 1985 en la Provincia General Santiago Rodríguez y en 1987 en Dajabon.

Obtuvo una placa de reconocimiento otorgada por la empresa licorera Barceló en el 1993, por su labor a favor del desarrollo de la Provincia General Santiago Rodríguez.

Consiguió el Segundo Lugar en el concurso de radio “Vamos a decirlo en décima”; mientras que en la Segunda Feria del Libro en Santiago de los Caballeros en el 2005 “Café Bohemio” lo reconoció.

Igual, Concejales del Municipio San Ignacio de Sabaneta en fecha 10 de Febrero del año 2010 lo declararon “Hijo Meritísimo”.

Fue invitado de honor a los programas “Con Freddy y Punto” en Santo Domingo que dirigía el hoy fallecido locutor, productor de programas de televisión, escritor y humorista Freddy Beras Goico.

También,  el equipo de prensa de la empresa televisiva CDN se trasladó desde la ciudad Santo Domingo a El Guanal en Santiago Rodríguez e hizo un reportaje a Don Josián Espinal, que título “Personaje Orgullo de la Comunidad”.

En su nueva propuesta que entrega el vate Don Josián Espinal sale a relucir sus arcaísmos vinculados a la cultura popular, como el árgana, serón, jumento, garabato, vocablos cuasi desaparecidos en el argot popular y campechano atribuido a la llegada de la tecnología se producen intercambios en el transporte, los embalajes y en el habla.

Antes, con espinelas nuestros ancestros ponían de manifiesto la rudeza de la vida en los campos, en donde el hombre se enfrentaba con la cruda realidad de golpear la tierra para hacerla producir alimentos, los truenos que asustaban al caminante, los rayos que mataban seres humanos y animales, ríos crecidos que impedían el paso de las “recuas” que transportaban mercancías, arrasaban sembradíos y la extensa sequía que tronchaba la esperanza de una familia al devorar la esperada cosecha agrícola.

   

No hay comentarios:

Publicar un comentario