lunes, 6 de marzo de 2017

Aunque lo asesinaron de 15 balazos el 21 de Mayo de 1973 su nombre resuena por doquier.

Por Marcelo Peralta
Moca, R.D.- Amelio Celso Silva Cabreja, fue un joven dirigente estudiantil, cultural y político de izquierda de la década de los años 70.

Era época de dura represión política del Presidente del doctor Joaquín Balaguer que llegara al poder en 1966 y terminó en el 1978 que duró 12 años de manos duras.

 
Revolucionario, líder estudiantil y humanista, asesinado de 15 balazos el 21 de Mayo de 1973 en el régimen de los 12 años del gobierno sanguinario y cruel de Joaquín Balaguer creyeron haber cortado “una flor y que con ello acabarían con la Primavera”.

Dirigió movilizaciones en procura de que construyeran mas aulas para el Liceo Secundario de Moca; transporte a los estudiantes de los campos; enfrentó los vicios y la corrupción organizando clubes culturales y sociales en pueblos y provincias de la Región Nordeste.

Defendió a los trabajadores contra los abusos, siendo un defensor de las libertades y los Derechos Humanos.

La Policía lo asesinó de 15 balazos en el pecho el día 24 de mayo del 1973, en la ciudad de Salcedo.

A pesar de la salve acción policial el nombre y memorial de Amelio Silva se menciona en todos los corrillos de las ciudades de la Región del Nordeste.
Nació el 19 de agosto de 1950, en la calle 16 de agosto casa numero 35 de la parte baja de Moca.

Segundo hijo de la pareja compuesta por Alberto Silva Acosta, quien había nacido en el poblado de Sánchez, Provincia Santa Bárbara de Samaná y la señora Elena Aurora Cabreja, oriunda de Moca.

Este joven inicia sus estudios en la escuela particular de “Doña Mili” donde aprendió a leer y escribir.
Ingresó a la escuela República del Ecuador -hoy Juan Crisóstomo Estrella-, ubicada en la parte alta de Moca.

En esa época, no existía un plantel de Educación Primaria ni intermedia-, en la parte baja de la ciudad.

Ligaba el estudio con el aprendizaje del oficio de zapatería.

Sus maestros en esa profesión fueron Frank Félix, Paciano Espinal y Erasmo Frías.

A pesar de vivir en un sector populoso de muchos vicios y prostitución, la firmeza de la educación familiar de sus padres, lo forjaron para no caer en esas debilidades sociales y morales.

Desde muy joven demostró cualidades de líder, formado de valor, disciplina y un carácter de solidaridad humana.

Su madre Doña Aurora Cabreja contaba que en oportunidades Amelio Silva se desprendía de sus ropas nuevas para darlas a muchachos menos pudientes que él.

Al terminar el estudio primario e intermedio en la Escuela República del Ecuador, ingresó al Liceo Secundario de Moca.

Eran momentos de represión Balaguerista con muchos crímenes políticos, encarcelamientos injustos y desapariciones de jóvenes revolucionarios.

Se destacó como dirigente de la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER), ligada al Movimiento 14 de Junio, de izquierda revolucionaria.

Dirigió movilizaciones callejeras por reivindicaciones sociales.

Por esa lucha, cayó preso en la cárcel “2 de Mayo” de Moca y luego trasladado a la cárcel de Salcedo.

Fue torturado en esos dos recintos carcelarios, pero no vaciló en su lucha popular.
  
Era comunicador y político.

Usó el periodismo político revolucionario y fue un actico elaborador de notas de prensa y comunicados de denuncia a la represión Balaguerista de los 12 años de crímenes y corrupción.  

En una nota de prensa redactada por Amelio Silva expresaba que la situación de Moca se está tornando sumamente delicada.

A raíz de las descabelladas acciones llevadas a cabo por Pedro Muñoz y su grupo las Fuerzas Represivas desatardon tenaz represión la cual culminó con las muertes de Ramón Antonio Rodríguez -Buche- donde nunca se dieron a conocer las causas.

Como si esto fuera poco iniciaron continuas redadas contra los revolucionarios consecuentes, los cuales fueron acusados de múltiples delitos falsos y prefabricados que variaron desde atracos hasta porte de armas de guerra.

La gente del pueblo trabajador y hasta algunos democráticos daban por terminada esta situación; pero ha bastado tan solo el anuncio de una unidad entre algunos grupos estudiantiles- U.E.R. y FEFLAS-, para que inicien con más saña una nueva y peligrosa redada.

La gloriosa y combativa “Unión de Estudiantes Revolucionarios”.- U.E.R – y el “Frente Estudiantil Flavio Suero”, anunciaron la constitución de un Comité Unitario para luchar por reformas urgentes a favor de la educación local.

Guaguas de transporte para los estudiantes de la zona rural por tener que trasladarse hasta 10 kilómetros en la célebre “bola” que no siempre aparece.

Por la instalación de luz en la Escuela “Andrés Bello”, construcción de un local para la Escuela José Contreras, cese del Poliquerio Balaguerista en las escuelas de Moca y otras tantas necesidades locales.

Amelio Silva se graduó de bachiller en Filosofía y Letras como estudiante libre debido a la feroz persecución en su contra.

Ingresó a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra PUCAMAIMA con sede en la ciudad de Santiago donde estudiaba la Carrera de Derecho.

Perseguido por política dejó sus estudios en Santiago y marchó a la Capital donde se inscribió en la Facultad de Humanidades a estudiar periodismo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo-UASD.

 En un corto tiempo demostró grandes cualidades para esa profesión.

Dejó la UASD y se instaló en la ciudad de Salcedo a luchar en clubes, los barrios y el Movimiento de Oposición Política Revolucionario del País.

Organizó varios clubes, entidades deportivas y sociales en Salcedo hoy bautizada como provincia Hermanas Mirabal.

En una oportunidad amigos de sus padres –Don Alberto y Doña Aurora-, ligados al Gobierno de Balaguer, ofrecieron hacer diligencias para conseguir una visa norteamericana y sacarlo del país.

Esas personas comunicaron a sus padres que “Amelio Silva estaba sentenciado a muerte” por su oposición radical al gobierno del Presidente Joaquín Balaguer.

Sectores de Poder económico, funcionarios gubernamentales y calieses llegaron a la determinación de que había que sacar de circulación a ese “peligroso agitador comunista”.

Amelio Silva se enteró de esa propuesta hecha a sus padres, y dijo: “ni 24 horas salgo del país para dejar la lucha revolucionaria”.

El Gobierno Balaguerista acusaba al dirigente estudiantil de terrorista, agitador político peligroso, comunista y enemigo de la tranquilidad ciudadana.

El periodista Rafael Santos, en su obra titulada: “Salcedo en los 12 años de Balaguer”; destaca la actividad cultural de Amelio Silva en esa población.

Sostiene el periodista Rafael Santos en su libro, que a la llegada a Salcedo con quienes primero Amelio Silva hace contactos, es con los jóvenes Nicolás Medina, Julio Camilo, Carmen Sánchez, Víctor Jiménez (Vitico), Lorenzo Liriano y otros con quienes funda el “Club Soy de los Pobres” en el barrio Rabo Duro y activa de la naciente Asociación de clubes en Salcedo.

En el año 1972, constituyó junto con Ramón Arturo Méndez y Fernando Figueroa el grupo socio cultural Viaducto. 

Esta entidad organizada el “Festival Bailable” con la finalidad de recaudar fondos para la realización de concursos literarios.

Para estos eventos se solicitó el Club Odfélico de la ciudad de Salcedo.

Esa fiesta económicamente fue un fracaso. Amelio Silva vino clandestinamente a Moca donde su madre Doña Aurora y les explicó el problema para pagar el alquiler del local del club Odfélico y su madre hizo “un lío” se paga la deuda. 

Acusaciones.

El 2 de Diciembre del 1970, Amelio Silva fue inculpado de violación a la ley 588 y artículo 209 y siguientes del código penal-tenencia de Granada Fragmentaria de guerra-y rebelión. 

Un  expediente judicial prefabricado le fue instrumentado donde se le acusaba al dirigente estudiantil de participar en el desarme de un hombre que le quitaron un revólver en el barrio Puerto Rico.

Además, porque estaba parado frente a una agencia de carros en la calle Salcedo esquina José María Michel, junto con varios más, cuando el raso Bautista Rodríguez y el Cabo Aníbal Rubio Cava de la PN, trataron de hacerlo preso, trató de lanzar una granada que tenía enganchada en el lado derecho del pantalón, en la correa, pero por la rapidez de los agentes policiales no pudo tirarla.

El joven se quiso revelar y tuvieron que dársele un maquinazo para conducirlo al cuartel policial.

Por su lado, Amelio Silva negó todas las acusaciones infundadas.

Dijo que todo se debía a que era un revolucionario que pertenecía a la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER) siendo ese el caso del apresamiento.

En cuanto a la rebelión, manifestó, que él fue con los policías sin hacer ninguna oposición.

Afirmó que fue encerrado y les propusieron que trabajara con la PN para que recibiera un cheque.

Fue acusado formalmente del crimen de porte de tenencia de arma de guerra.

Los abogados que lo defendieron en el Tribunal fueron los doctores Alfredo Rivas Hernández y Luis Domingo Balcácer Tejada, quienes denunciaron en la audiencia que esa misma granada que acusaban de poseerla Amelio la habían mostrado en el Tribunal a otros jóvenes acusados de comunistas por ser opositores del Gobierno de Joaquín Balaguer.

El fiscal de esa época-1971-, lo fue el doctor Antonio Manuel Frías P; el juez del Juzgado de Instrucción doctor Delfín Antonio Castillo y el Secretario era Juan Cuevas Fernández.

Las autoridades judiciales al servicio del Régimen violador de los derechos humanos que dirigió Joaquín Balaguer por 12 años de represión tenían miedo de poner en libertad a los jóvenes apresados por la Policía en esa época.

Amelio Silva fue acusado por los organismos de Seguridad y la Policía de ser un “terrorista, agitador, peligroso comunista, y enemigo de la tranquilidad ciudadana” y de tener en su poder armas de guerra con fines subversivos contra el Gobierno Balaguerista.

También de lanzar una bomba en la piscina de Moca, centro de diversión de la época siendo todo una falsedad.

El Estudiante sobresaliente:

Jiovanni R. Ventura Utate, en una nota escrita señala, que Amelio fue muy querido por sus profesores, testimonio, el día de su sepelio Arquides Calderón Lozano le escribió un hermoso poema como epitafio titulado “Te Recuerdo Amelio”.

Dijo Jiovanni R. Ventura Utate, que en honor a su persona como líder estudiantil y luchador por mejor suerte para el pueblo Dominicano.

En gratitud al joven le estamos poniendo su nombre al salón para actos y al mismo tiempo cumplimos con un compromiso de rendir honor en su persona por ser de los estudiante de ayer, de hoy y de mañana de los liceos de Moca”.

Hecho Extraño.

Amelio Silva siempre decía que si lo mataban, junto a él se iban dos personas al cementerio y ese día la tierra temblaría.  

En su entierro un señor fue muerto por desconocidos, después de gritar: “Así es que hay que hacerles a todos los comunistas”.

Un preboste que durante el encierro de Amelio Silva en la Fortaleza 2 de Mayo, de Moca, lo torturaba, sufrió un ataque al corazón y murió.

A los 9 días su madre y decenas de personas marchaban al cementerio y se produjo un temblor de Tierra.

¿Traicionado?

Tres días antes de asesinado el dirigente político de izquierda, el 21 de Mayo de 1973 un agente encubierto que se hacía pasar como revolucionario, se hallaba con Amelio Silva en la casa de la Familia Miñoso, quienes tenían parentescos con Fior Vásquez, su novia que venía a “buscar una modesta contribución” para un alegado Movimiento que en días posteriores se llevaría a cabo en algunas localidades del Cibao.

Y ya el exdirigente de la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER) tenía conocimiento de que se le buscaba y al conocer las reales intenciones de este personaje y se enfrascaron en una pelea que tuvo que ser disuelta por los presentes.

Tres días después de este encuentro, una patrulla policial, compuesta por varios agentes a bordo de “La Perrera”, se presentó donde luego de una labor de inteligencia lo ubican en la casa de su novia Fior, en la calle Doctor Manuel Tejada Florentino casa 44, propiedad de los padres de la prometida, Francisco Vásquez y Catalina García.

Tan pronto la uniformada se percata de que Amelio Silva estaba en compañía de su prometida, Fior Vásquez en donde  componía un poema a su madre, Aurora Cabreja, lo primero que los uniformados hacen, es cercar la casa con un dispositivo policial por los alrededores de la manzana, por lo que al enterarse de que se le buscaba con fines homicidas trató de evadir la presencia de la uniformada tirándose por una de las paredes que daban a la casa del señor Eliseo González.

Le dispararon e hirieron en una de sus piernas para luego ser rematardo con 15 impactos de balas, la mayoría de estos en su pecho.

Con el auxilio de personas del barrio Cholongo el cuerpo ya sin vida de Amelio Silva fue llevado al “Centro Médico, doctor Manuel Tejada Florentino”, para de ahí ser llevado al Hospital “Pascasio Toribio Piantini” para hacer el procedimiento de “rigor”, entregarle el cadáver a los esposos José Polonia (Pullita) y Rosa Elba Blanco (Niña).

Para llevarlo a Moca y Salcedo, donde hubo protestas, al extremo que ya en su ciudad dos personas murieron, la primera de un tiro que le propinaron desde la multitud por la manera imprudente de vociferar cuando pasaban con el cortejo fúnebre: “¡Qué bueno que ya los comunistas los están matando!”.

Mientras que el segundo, cayó muerto por un fulminante ataque al corazón al enterase de la muerte de Amelio Silva-, datos tomados del libro “Salcedo en los 12 años de Balaguer, pagina 124, 125, escrito por el periodista Rafael Santos.-

En su entierro el chófer de la ambulancia Miguel Comprés (Miguelo), nos narró que el cuerpo represivo de la policía Balaguerista intentó secuestrar el cadáver de Amelio Silva.

Las masas populares de la ciudad de Salcedo se resistieron “a sangre y fuego” recuperaron el cadáver.

Según Miguel Comprés-Miguelo, jóvenes y adultos de Salcedo enfrentaron valientemente a los agentes policiales a tiros limpios, pedradas y gomas encendidas en todos los barrios populares.

Alí Espinal primo de Amelio Silva con revólver en mano dijo; “Yo soy el sargento y este muerto va para Moca caiga quien caiga”, narró el señor Miguel Comprés-Miguelo-.

En la ambulancia con el cuerpo sin vida de Amelio Silva para traerlo a Moca estaban sus padres-Alberto y Aurora-, Alí Espinal, la señora Delfina Checo-Doña Chicha-; la cual dijo: “Donde muera mi comadre Aurora ahí muero yo también”.

Y el conductor del vehículo Don Miguel Comprés salieron en el vehículo a “tiros limpios” de Salcedo a Moca y narraron luego estas personas.
Ya en Moca, el día del entierro, fue una batalla campal del pueblo contra las fuerzas policiales y militares del régimen Balaguerista.

Delegaciones de Santiago, La Vega, Salcedo, San Francisco de Macorís, Santo Domingo y su pueblo de Moca desafiaron la dictadura con mascara democrática de Balaguer y al sonido de tiros y bombas se dio sepultura a este joven revolucionario, idealista, humanista y líder popular.

Una calle cercana a la Plaza Hermanos de La Maza en Moca lleva su nombre, entidades sociales en Estados Unidos, Salcedo y Moca también.

Se erigió un busto y se designó con su nombre el salón de actos de los liceos secundarios de Moca.


Una calle en el barrio Los Alcarrizos de Santo Domingo está dedicada a su memoria y un premio cada 24 de mayo en memoria a su nombre se entrega a instituciones y personalidades.

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